Probando… Probando…

Hoy vengo con una entrada breve… y es que no he terminado de preparar una entrada algo más larga y he preferido escribir ya y posponerla para otro domingo. Y es que los días sólo tienen 24 horas… estoy trabajando en un álbum de bebé para una amiga, me quedan dos por acabar y me he prometido a mí misma que no pasan de este año. Así que para no perder la costumbre de publicar los domingos, la entrada de hoy será otra que la que tenía pensada.

A veces, cuando me compro un producto nuevo o una herramienta tardo bastante en probarla… siempre estoy bastante ocupada y lo voy posponiendo. Ésta es una de las cosas que quiero cambiar también. Dedicar más tiempo a las cosas que me apetecen hacer… y aprender a decir NO… que ya se… que me cuesta bastante…
Y otra cosa es la de publicar con 2 años de retraso… que ya lo sé también… lo lenta que soy… pero bueno, al final no se ha quedado en el tintero y sale a la luz también. Y de eso se trata.
Este es el caso de estos tags… los hice para probar las Distress Oxide. Es una maravilla como unas tintas pueden convertir un tag que es una cartulina blanca en algo con tanto color y que da tantas posibilidades. A diferencia de las tintas Distress normales son más transparentes… fusionan mejor unas con otras… y si por último aplicas unas gotas de agua, parece que se produce un efecto mágico.

La idea era probar las tintas, pero acabaron convirtiéndose en marcapáginas para dos amigos. Cada uno tenía su frase, con significado especial… El que pensaba que sería para mí… al final… me lo “robaron”. Sí sí… mi hija Andrea quería uno y no se lo pude negar. Y como a ella le encanta la música le añadí un charm de una clave de sol y puse la frase que a ella le gustaba.


Es increible ver como el fondo que elegimos para las fotos nos cambia tanto… creo que así me gusta más:

Espero que os hayan gustado mis experimentos y… nos leemos el próximo domingo.
Sed felices.

Tarjeta de Jubilación para Clara

Esta es una de las primeras tarjetas que he realizado con el borde cosido… Coser papel es la razón principal por la que hace tres años me compré una máquina de coser… sí… ya lo se… he sido muy lenta y he tardado mucho tiempo en ponerme en practicar… cuando no ponía una excusa tenía otra… Pero hay que atreverse a probar y a salir de la zona de confort.
Uno de los consejos que recibí cuando quería comprarme la máquina, fue que buscara un sitio de fácil acceso. Un lugar dónde pudiera guardarla que fuese accesible, porque si para utilizarla la tienes que desembalar de una caja o la tienes demasiado guardada… al final… pues no las usas. Fue un consejo que se me quedó grabado, así que cuando por fin la adquirí ya tenía un sitio especial en una estantería. Ahí siempre que quiero cogerla la tengo a mano y guardo en otra balda todos sus accesorios. También he de decir, que ahora coso los bajos de los pantalones mucho más rápido… antes lo hacía a mano.
Así que muy feliz cuando hace unas semanas me puse a coser papel por fin. El resultado me encanta… e incluso le he pedido el miedo a practicar… últimamente me he atrevido a hacer curvas también… ahí voy a toda la velocidad, así que necesito practicar para no salirme en las curvas… literalmente.

Y finalmente así quedó quedó la tarjeta de la fiesta de despedida por la jubilación de Clara.
La colección escogida fue nuevamente de Stamperia, la colección Blue Land.


Esta tarjeta que ahora os enseño es de tamaño A5. No me gusta hacer tarjetas más grandes y cuando es para que firme mucha gente, pues me gusta añadirle páginas en el interior y luego coserlas a la portada.

Al final tuve que añadirle una página doble más… no es lo mismo una tarjeta de felicitación para un cumpleaños que una tarjeta para una jubilación… hay mucho más que decir y desear para la nueva etapa de Clara.

La trasera también tenía que ir decorada… queda mucho más bonita…

Le añadí pequeñas flores que he hecho en foamiran y que podéis ver en detalle aquí:

Espero que os haya gustado, nos leemos el próximo domingo.
Sed felices.

Exploding Box: Bienvenida Alejandra

Hoy estaba tan entusiasmada haciendo pruebas con mi máquina de coser, que me he despistado y no me había dado cuenta de la hora para preparar la entrada de este domingo. La verdad es que estoy muy contenta con los resultados, ya os iré enseñando en cuanto acabe… todavía me queda bastante de mi nuevo proyecto.
Así que ahora ya toca centrarme en lo que os vengo a enseñar… sí… otra exploding box o caja explosiva.

Eva siempre me pide que le haga algo a sus sobrinos, pero esta vez era un regalo para la nieta de su compañera. Quiso tener un detalle doble y me pidió dos cajas explosivas para dar la bienvenida a Alejandra, una caja para su abuela y otra para su madre.

La colección escogida es la última de bebé de Dayka, que no es tan rosa como la anterior, pero igualmente dulce y bonita con muchos colores y diseños para combinar.

Quería ponerle lazos y así ha quedado:

En el centro de la caja me ha encantado colocar este balancín.

Aquí lo veréis mejor…

Ya sabéis, bolsitas a juego, unas tarjetas, un sobre con un sello muy chulo…

La tarjeta ha quedado tan cuqui… ¿o no?
¿Qué os parece?

Este fin de semana ha sido largo, el viernes fue fiesta, así que nos ha dado más tiempo a hornear, pasear, ir a museo… vamos completito… y ya rematando con esta entrada.
Os deseo buen comienzo de semana y nos leemos el próximo domingo. Sed felices.